En un mundo en el que todavía la mayoría del transporte emplea combustibles fósiles a pesar de que el agotamiento del petróleo se prevé para dentro de 56 años, según el Economista, no es de extrañar que la ciencia y la tecnología sigan buscando fuentes de suministro.

El coche eléctrico es ya una realidad, pero a las baterías de ion litio tal y como las conocemos también podrían quedarles dos telediarios.

No obstante, entre todas las tecnologías y patentes disponibles, hay una de lo más sorprendente y limpia: la humedad. Ojo, no es una fuente de energía como tal, pero que algunos robots puedan moverse gracias a ella posibilitará un ahorro energético y una autonomía sin límites.

Estos “higrobots” (del griego “higro”, humedad, como el higrómetro que; como puedes intuir, mide la humedad) han sido creados por investigadores de la Seoul National University de Corea del sur, que tienen la peculiaridad de desplazarse cual gusanos mediante la absorción de humedad del medio que los rodea.

Este sorprendente proyecto robótico han visto la luz gracias a un artículo publicado en la revista divulgativa Science Robotics y que nos han dejado con la boca abierta: y es que se deslizan, reptan, se retuercen exactamente igual que una serpiente.

¿De dónde viene la idea de los higrobots?

La inspiración para desarrollar estos pequeños robots procede de las plantas, que son capaces de adaptarse, cambiar su forma y tamaño mediante la absorción de agua del suelo o del aire (conocido como higroexpansión).

Solo tienes que echar un ojo a las plantas que tienes a tu alrededor, por ejemplo las piñas de los pinos, que se cierran con la humedad y se expanden con el ambiente seco, de modo que puede dispersar sus semillas más lejos.

Eso sí, más allá de tomar la inspiración, estos robots no están fabricados con tejidos vegetales, aunque que sean autónomos gracias a que siempre hay algo de humedad en el ambiente y que se trate de un recurso renovable y asequible, lo hace todavía más útil y clave en sus aplicaciones.

Asimismo, no podemos olvidar que no contiene baterías, que a su vez son tóxicas por sus componentes y que además pueden explotar bajo ciertas condiciones.

¿Cómo se mueven los higrobots?

Hemos dicho anteriormente que los higrobots se inspiran en las plantas y lo hacen más de lo que crees. Volviendo a los vegetales y siendo precisos, estos higrobots imitan a la semilla de Pelargonium carnosum, una planta arbustiva de África.

Y es que estos robots tienen dos capas hechas de nanofibras: mientras que la primera absorbe la humedad, la otra no. Cuando entra en contacto con agua, la capa externa se hincha, lanzando el robot hacia arriba. Cuando se seca, el robot baja. Este ciclo se repite continuamente y es el que explica su movimiento.

Higrobots y sus posibilidades en el ámbito médico

Más allá de la sonrisa que nos provocan verlos en movimiento, los higrobots servirán en un futuro muy cercano para múltiples aplicaciones. Una de ellas, la medicina. Además podrían equiparse con sensores que responden a otros gases, haciéndolo todavía más específico. Que su fuente de movimiento sea algo tan natural e inocuo como la humedad lo hace óptimo para su aplicación médica.

No hay nada más cómodo para desplazarse en el interior del cuerpo humano que un robot capaz de emular nuestros espasmos y movimientos intestinales, de modo que la administración local de medicamentos o la realización de pruebas puedan ser factibles de un modo nada invasivo.

Como detallan en The Verge, la primera prueba para demostrar su potencial se ha hecho con antibióticos. El higrobot se desliza a través de una placa de cultivo con bacterias, esterilizándolo todo a su paso.

La biomedicina está gozando de una gran salud gracias a la tecnología. Y es que los nuevos materiales y procedimientos están posibilitando el desarrollo de procedimientos médicos menos invadidos y precisos, como la píldora capaz de trackear pedos o el pegamento quirúrgico que adhiere tejidos en menos de un minuto.